Cuentos para crecer

Decía Juan Bosh que escribir cuentos es una tarea seria y además hermosa. La colección de relatos cortos “Cuentos para crecer” reúne la obra breve de autores que han encontrado en el cuento la manera de compartir su mirada del mundo, una experiencia valiosa o un deseo. La humanidad ha utilizado los cuentos para enseñar, para explicar, para aprender, para emocionar.

Todos los cuentos sirven para crecer, si encuentras el mensaje que hay en ellos. Somos cómo somos por lo que hemos leído, por las historias que nos han contado. En esta colección queremos dar voz a relatos que nos ayuden a construir un mundo mejor. Ana María Matute afirmaba que si no hubiese podido participar del mundo de los cuentos y si no hubiese podido inventarse sus propios mundos, se habría muerto. Por su parte, Carmen Martín Gaite nos recuerda que los cuentos bonitos siempre hacen perder la noción del tiempo y, gracias a ellos, nos salvamos del agobio de lo práctico.

Los buenos relatos son intergeneracionales. Dice Jorge Bucay que un cuento es una forma fantástica de dormir a un niño y de despertar a un adulto. Hay cuentos que te hacen llorar, que te hacen reír, que te enseñan lo que es importante y te invitan a reflexionar sobre tu propio camino. Esta capacidad de hacernos vivir otras vidas, de hacernos sentir a cualquier edad, la subrayaba Tolkien afirmando que los cuentos de Hadas son una de las formas más grandes que ha dado la literatura, asociadas erróneamente a la niñez.

Si esa es tu opinión, te invito a que lo leas desde el niño que aun hay en ti. Que te dejes sorprender, te pares a pensar, te permitas emocionarte, y tal vez soñar.